Home Hard Sweet Home

Un proyecto artístico para dar visibilidad a los abusos sexuales en el hogar

Creo que en esta vida, cuando nacemos, en lugar de venir con un pan debajo del brazo venimos con una mochila vacía en la espalda. Un espacio donde vamos (y nos van metiendo) cosas.  Poco a poco la mochila se llena, y llega un momento en tu vida en el que no puedes avanzar debido al enorme peso que llevas.  Entonces es momento de parar, hacer limpieza y sacar cosas para aligerar el peso y poder seguir andando.

Yo he decidido utilizar el arte como herramienta para aligerar mi peso. Home Hard Sweet Home es el proyecto más sincero, personal y comprometido que he llevado a cabo nunca, ya que en él expreso algo que he mantenido oculto durante mucho, mucho tiempo; mi mayor peso: los abusos sexuales que sufrí de adolescente por parte de un familiar.

Se que no soy la única en haber sufrido abusos y mantenerse callada durante mucho tiempo. Es una situación por desgracia muchísimo más común de lo que somos conscientes. Por esto, quiero que Home Hard Sweet Home sirva no sólo para ayudarme a mi misma, sino también para ayudar a los demás. Quiero hacer más visible una situación que yo y otros han sufrido y siguen sufriendo, y que por sentimientos de vergüenza, culpabilidad, miedo o estigmatización, no se habla, no se saca a la luz y muchísimas veces ni siquiera se intenta arreglar. Sólo se esconde debajo de la alfombra, con la esperanza de que desaparezca.

Pero no lo hace. Está ahí, y de una forma u otra te afecta. Por todo esto, me gustaría dar voz a través de este proyecto a aquellos que no pueden atreverse a tenerla. Aquellos que, en su momento, sólo pudieron escuchar y dejarse hacer.

Home Hard Sweet Home consiste en una serie de obras en punto de cruz, con la estética típica de los cuadros decorativos para casa elaborados con esta técnica. Cada una de las obras es una frase que marcó la vida de la víctima, unas palabras escuchadas al abusador/a .

La primera obra de la serie muestra mi propia frase: “Me tienes que corresponder como mujer”. La escuché de mi abusador a los 17 años, cuatro años después de que empezaran los abusos.

Ahora tengo 30 años. Los abusos comenzaron hace 17 años. Quiero hacer una pieza por cada año en el que lo he mantenido oculto, así que al final el proyecto constará de 17 piezas: la mía y la de 16 personas más.


30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

1/17  “Me tienes que corresponder como mujer”

Esta frase la escuché teniendo 17 años. Entonces me di cuenta de que la educación que me estaba dando mi padrastro no era la adecuada. Yo quería al padre que no tenía, y en lugar de ello me encontré convertida de lleno en la novia incestuosa de mi padrastro.

En cuanto escuché esta frase me sentí atrapada en un papel que no me correspondía, el de ser adulta. Me sentí culpable de la situación, y esa culpabilidad, junto a saber que mi familia dependía económicamente de esa persona, evitaron que terminará inmediatamente con la situación, dejándome someter por miedo a los abusos hasta la mayoría de edad. Abandoné la relación el día en que me di cuenta de que nada que pudiera pasar sería peor que continuar con ella.


30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

2/17  “Vine a l’habitació que t’ensenyaré un joc”

Ven a la habitación que te enseñaré un juego

Esta frase me la dijo espontáneamente una chica al explicarle el proyecto. Describe lo que su abusador, un chico adolescente hijo del matrimonio que la cuidaba mientras sus padres trabajaban, hacía con ella durante uno de los veranos de su infancia.

Con estas palabras el abusador pervertía el juego infantil para su propio provecho sexual, convirtiéndolo en un juego de adultos para los que una niña no está nunca preparada. Ella pensaba que el chico la quería mucho, se sentía especial. Cuando él empezó a perder el interés, ella experimentó por primera vez los celos y la desconfianza. No recuerda exactamente su edad, pero tenía menos de 7 años.

Hoy, siendo adulta, se siente sucia en sus relaciones íntimas y tiene problemas con su propia feminidad.


30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

3/17 “Ya sabes que si no lo haces tú lo tendrán que hacer tus hermanas”

Frase que recibí por correo electrónico.                                                                            Una chica me explica que el novio de su abuela abusaba de ella, su abuela vivía con ella y su pareja pasaba mucho tiempo en casa. Ella es la mayor de sus dos hermanas. Lo comentó a la familia pero quedó todo escondido.

30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

4/17 “Chupa como si fuera un chupa-chups”

La superviviente que me proporcionó esta frase explica que sus abusos, por parte de un familiar,  fueron desde su nacimiento hasta los 6 años,  hasta que  ella y su familia se fueron a vivir fuera. Después en la adolescencia, sobre los 13 o 14 años,  volvieron a su ciudad natal, ciudad donde  también vivía su abusador. Allí ella empezó a recordar los abusos y decidió contárselo a su prima (6 meses mayor que ella). Ésta no la creyó, solamente le dijo que eran imaginaciones suyas. La víctima sintió que estaba sola y no confió en nadie más decidiendo adoptar el rol de la “favorita” de su abusador para evitar que tocara a su hermana más pequeña.

La víctima pasó sola toda su adolescencia y juventud con “asco por mi misma, el odio, la rabia, las ganas de matarle, matarme… “

Después está superviviente tuvo una relación tormentosa con un hombre maltratador, de la cual finalmente pudo salir.  

Ha necesitado más de 10 años de terapia para poder superarlo todo.


30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

5/17 “Te gusta lo que te hago, bonita?”

Ella sufrió abusos cuando era niña por parte de uno de los mejores amigos de sus padres, vecino de ellos. Le pasó con menos de 10 años durante bastante tiempo.

Nunca se lo contó a sus padres.  Según me cuenta, lo asumió lo racionalizó y lo relativizó, sacándolo cuidadosamente del cajón del odio y la venganza para meterlo en su cajón del desprecio.

Hoy en día, no le atormenta porque no se siente sola, sabe que es algo común en muchos.

Me regala su frase, ella ya no la quiere, y yo creo que ya no la necesita.

30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

6/17 “Si te duele es porque te pones nerviosa. Si te tranquilizas disfrutaremos los dos”.

Le decía su abuelo a su nieta.

Me contacta una chica de 19 años por el foro. Su familia todavía no sabe nada. Su abuelo, su abusador, para no vivir solo vive en casa de sus hijos, cada tres meses le toca a uno de ellos. De esta manera ella sufrió los abusos, hasta que  a los 12 años junto con su primo (que tenia 16 y también sufrió los abusos de su abuelo) amenazaron a su abusador para que parara.

Hoy en día, durante tres meses al mes, convive, pared con pared, cada día, con él.

30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

7/17 “Vente que te voy a dar magnesio”

Esta es el único caso de los que participaron en este proyecto donde hubo un abuso sexual fuera del ambiente familiar. Decidí incluirlo por su gravedad.

Pasó en un colegio de los Maristas, donde el padre E.V.E abusaba de los niños en sus clases de gimnasia. La frase era la manera en que el abusador y todos los niños compañeros le llamaban al abuso. Porqué él no era el único y muchos lo sufrían. A veces incluso el abusador se llevaba a los chavales en grupos.

En este caso, el superviviente y yo, tuvimos varias conversaciones. Él es un hombre muy amable y simpático que quiso ayudarme y explicar su historia de manera muy exhaustiva. Como no sabía por dónde empezar a explicarme, me pidió que fuera yo quien le preguntará lo que me interesaba saber.

30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

8/17 “Ponte en esta posición”  me dijo mi primo, mientras me enseñaba una revista pornográfica.
“Sólo estamos jugando”, me dijeron mis primos, mientras lloraba porque me estaban lastimando con sus dedos.
“Si dices algo tu papá nos matará y va a ir a la cárcel y va a sufrir por tu culpa”
“Ahorita te va a dejar de doler”, me decían mis primos, pero eso no pasaba.
“Deja de llorar pinche puta o le voy a decir a mi tío que te gusta un artista (de la TV) y ya no te va a querer.

Alondra Berber,Mexicana, Psicóloga, escritora y emprendedora social. Coordina proyectos sociales de empoderamiento infantil y prevención del abuso sexual www.alondraberber.org.

Me puse en contacto con ella porque tenía un proyecto sobre la visualización de los abusos en Acapulco (Méjico). Así participé en su proyecto y ella en el mio.

30×30 cm. Tela con hilo bordado en soporte de madera

9/17 “Si te dedicas a la prostitución nunca te faltará de nada”

Esta es la única frase del proyecto que use encontrando un testimonio por internet. Me puse en contacto con la persona que la dijo y me dió permiso para participar con ella en este proyecto. es de Elena Vander, superviviente y terapeuta especializada en sexualidad e infancia. Ha escrito también un libro “En el nombre del AMOR” una autobiografía de sus abusos sexuales y su proceso de sanación.

Consideré importante esta frase porque se la dijo su tío cuando ella sólo era una niña.